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En el entorno laboral actual, impulsado por la tecnología y en rápida evolución, el aprendizaje intencional y continuo de nuevas habilidades es esencial tanto para las organizaciones como para los individuos.

Según McKinsey, «la prosperidad sostenible probablemente dependerá de lo bien que las sociedades preparen a las fuerzas laborales del mañana» (Dietsch, Dowling, & Nielsen, 2020).

Las universidades y empresas que fomenten una cultura de aprendizaje permanente mantendrán una ventaja competitiva significativa.

La importancia del aprendizaje de habilidades

El sentimiento de estancamiento en el trabajo y en la vida es común, pero puede volverse particularmente problemático cuando se está en una posición de liderazgo. Afortunadamente, aprender nuevas habilidades es la clave para desatascar la creatividad, el desarrollo personal y la productividad.

A medida que el panorama laboral evoluciona, las brechas de habilidades se vuelven más pronunciadas, lo que dificulta a las organizaciones mantenerse al día. El Foro Económico Mundial declaró una emergencia de recapacitación a medida que el mundo se enfrenta a más de mil millones de puestos de trabajo transformados por la tecnología.

Adoptar una mentalidad de crecimiento

Para tener éxito en el aprendizaje continuo, es fundamental adoptar una mentalidad de crecimiento. Esto implica comprender que la inteligencia y la capacidad no son puntos fijos, sino rasgos que se cultivan. Un error o un fracaso no es el límite de su intelecto, sino una herramienta que informa cómo se desarrolla.

Esta mentalidad libera de la expectativa de ser perfecto y permite encontrar valor en el proceso, independientemente del resultado.

La psicóloga de Stanford, Carol Dweck, distingue entre dos tipos de mentalidades:

  • Mentalidad fija: La creencia de que las características de la personalidad, los talentos y las habilidades son recursos finitos o fijos que no se pueden alterar, cambiar o mejorar. Las personas con esta mentalidad tienden a verse a sí mismas de forma polarizada, considerándose inteligentes o promedio, talentosas o sin talento, un éxito o un fracaso.
  • Mentalidad de crecimiento: Sugiere que se puede crecer, expandir, evolucionar y cambiar. La inteligencia y la capacidad no son puntos fijos, sino rasgos que se cultivan. Esta mentalidad libera a las personas de la expectativa de ser perfectas y les permite encontrar valor en el proceso de aprendizaje (Christensen, Gittleson, & Smith, 2021).

Estrategias efectivas para el aprendizaje

Para individuos

1. Establecer metas claras

Los aprendices intencionales se basan en objetivos tangibles. Para fomentar el aprendizaje continuo, es importante establecer metas claras y alcanzables. Estas metas pueden ser específicas de habilidades o estar relacionadas con objetivos profesionales más amplios. Es importante que las metas sean significativas para el individuo y que estén alineadas con sus intereses y aspiraciones.

2. Definir plazos

Establecer plazos para el logro de los objetivos de aprendizaje es fundamental. Los plazos ayudan a enfocar la mente y crean un sentido de urgencia y motivación. Un período de tres meses suele ser efectivo para lograr objetivos de desarrollo, ya que permite un progreso tangible a través de ciclos de práctica, retroalimentación y capacitación formal, si es necesario (Christensen et al., 2021).

3. Buscar apoyo

Involucrar a otros en el proceso de aprendizaje puede aumentar significativamente las posibilidades de éxito. Compartir los objetivos de aprendizaje con colegas, mentores o amigos crea una red de apoyo que puede brindar aliento, retroalimentación y responsabilidad.

4. Convertirse en un aprendiz intencional

Un aprendiz intencional ve cada experiencia, conversación, reunión y resultado como una oportunidad para desarrollarse y crecer. Para convertirse en un aprendiz intencional, uno debe adoptar dos mentalidades críticas: una mentalidad de crecimiento y una mentalidad de curiosidad.

5. Practicar la reflexión

La metacognición, o reflexionar y dirigir el propio pensamiento, es fundamental para el aprendizaje. La reflexión ayuda a evaluar el desempeño y determinar las necesidades de aprendizaje. Puede ocurrir antes, durante y después de una tarea. Antes de una tarea, la reflexión implica planificar y anticipar cómo abordar un problema. Durante la tarea, permite corregir el curso y hacer ajustes. Después de la tarea, la reflexión retrospectiva ayuda a evaluar la eficacia de las acciones y a proyectar cómo abordar situaciones similares en el futuro.

6. Aprovechar la curva S

La curva S es un marco útil para comprender los ciclos de aprendizaje y desarrollo. En la fase inicial de la curva S, el progreso es lento a medida que se adquiere una nueva habilidad. A medida que se practica más, la competencia y la confianza se aceleran. Eventualmente, se alcanza una fase de dominio donde el crecimiento se ralentiza. Para seguir creciendo, es necesario saltar al comienzo de una nueva curva S, lo que puede implicar cambiar de rol o función dentro de una organización o cambiar de empresa por completo (Johnson, 2022; Brassey, Kuo, Murphy, & van Dam, 2019).

Para empresas

1. Integrar el aprendizaje en la cultura organizacional

Para fomentar el aprendizaje continuo en el lugar de trabajo, es esencial integrarlo en la cultura de la organización. Esto implica hacerlo esencial, significativo y accesible para todos los empleados. Hacer que el aprendizaje sea esencial significa incorporarlo en la planificación estratégica, financiera y de talento de la organización. Hacerlo significativo implica permitir que los empleados elijan y dirijan su propio aprendizaje, lo que les permite lograr valor personal, propósito y crecimiento. Hacer que el aprendizaje sea accesible significa poner énfasis en la experiencia del alumno, adaptar el aprendizaje a las funciones individuales y utilizar el análisis y la tecnología para identificar las carencias de competencias y fomentar el aprendizaje de forma proactiva (Dietsch et al., 2020).

2. Adoptar una mentalidad de incubadora de talento

Las organizaciones pueden fomentar el desarrollo de los empleados adoptando una mentalidad de «incubadora de talentos». Esto significa apoyar a los empleados que asumen diferentes roles dentro o fuera de la organización y desarrollar una cultura organizacional que priorice el coaching y el desarrollo. Fomentar la movilidad interna y proporcionar oportunidades de capacitación y tutoría puede ayudar a los empleados a adquirir nuevas habilidades y avanzar en sus carreras.

3. Utilizar el aprendizaje como herramienta de contratación

Las empresas pueden ampliar su grupo de talentos potenciales contratando basándose en las habilidades en lugar de centrarse únicamente en la experiencia laboral o las cualificaciones educativas. Este enfoque permite a las organizaciones identificar personas con gran potencial y capacidad de aprendizaje, independientemente de sus antecedentes.

4. Incorporar el aprendizaje en el flujo de trabajo

Integrar el aprendizaje en el flujo de trabajo diario es fundamental para fomentar el aprendizaje continuo. Esto puede incluir la incorporación de oportunidades de microaprendizaje, tutoría en el puesto de trabajo y plataformas de aprendizaje social en las prácticas laborales cotidianas. Al hacer que el aprendizaje sea una parte natural del trabajo, los empleados pueden adquirir nuevas habilidades y conocimientos de forma continua y aplicarlos directamente a sus funciones.

El papel de las universidades y empresas

Las universidades pueden preparar mejor a los estudiantes para el aprendizaje continuo adoptando un enfoque centrado en las habilidades en lugar de solo en las calificaciones. Esto puede implicar la integración del aprendizaje basado en proyectos, pasantías y oportunidades de aprendizaje experiencial en el plan de estudios. Al equipar a los estudiantes con las habilidades necesarias para el mercado laboral actual, las universidades pueden mejorar sus perspectivas de empleo y su capacidad para adaptarse a los cambios en el panorama laboral.

Las empresas pueden contratar con un enfoque en habilidades en lugar de solo en experiencia, asignar recursos para el desarrollo de habilidades e integrar el aprendizaje en el flujo de trabajo diario. Esto puede incluir ofrecer programas de capacitación, tutoría y oportunidades de rotación de puestos para que los empleados adquieran nuevas habilidades y conocimientos. Al invertir en el desarrollo de los empleados, las empresas pueden mejorar la productividad, la innovación y la retención de los empleados (Dietsch et al., 2020).

Conclusión

En resumen, el aprendizaje intencional y permanente de nuevas habilidades es fundamental para que individuos, universidades y organizaciones mantengan una ventaja competitiva en el mercado laboral actual.

Al adoptar estrategias efectivas y cultivar una mentalidad de crecimiento, los líderes pueden desbloquear el potencial de sus fuerzas laborales y prosperar en el futuro. Las organizaciones deben hacer del aprendizaje una parte integral de su cultura, proporcionando las oportunidades y los recursos necesarios para que los empleados desarrollen continuamente sus habilidades y se adapten a los cambios del mercado.

El uso recurrente de frameworks como la curva S de aprendizaje y el enfoque «3x3x3» puede proporcionar una estructura efectiva para el desarrollo de habilidades y asegurar que tanto individuos como organizaciones estén bien preparados para los desafíos del futuro.

Referencias

  • Brassey, J., Kuo, G., Murphy, L., & van Dam, N. (2019). Shaping individual development along the S-curve. McKinsey & Company.
  • Christensen, L., Gittleson, J., & Smith, M. (2021). Intentional learning in practice: A 3x3x3 approach. McKinsey & Company.
  • Dietsch, S., Dowling, B., & Nielsen, N. (2020). Is your organization harnessing the proven power of learning? McKinsey & Company.
  • Johnson, W. (2022). Smart Growth: How to Grow Your People to Grow Your Company. Harvard Business Review Press.