Imprimir Artículo

Ecuador entró por primera vez a PISA en 2025 con el desempeño más bajo y más desigual de América Latina, y un año después su uso de Claude ya está concentrado en el aula y en tres provincias. Este análisis combinado, invita a cuestionar modelos actuales y a diseñar iniciativas de adaptación y adopción tecnológica sin considerar que todos parten del mismo nivel. Buscamos cerrar la brecha y no reproducirla.

Ecuador en PISA 2025

La OCDE publicó en septiembre de 2026 los resultados PISA 2025, ubicando a Ecuador en el extremo bajo de América Latina en los tres dominios centrales de la prueba: ciencias, 393 puntos frente a 482 del promedio OCDE; lectura, 385 frente a 461; matemáticas, 366 frente a 463.

En la región, Ecuador queda empatado con Argentina en ciencias y por debajo de Perú, Brasil, México, Colombia, Costa Rica, Chile y Uruguay en los tres dominios centrales, solo por delante de El Salvador, Paraguay, República Dominicana y Guatemala.

Con la equivalencia que usa la propia OCDE, veinte puntos representan un año de escolaridad: la distancia frente al promedio OCDE equivale a casi cinco años de aprendizaje en matemáticas y a algo menos de cuatro en lectura.

PaísCienciasLecturaMatemáticasResolución de problemas% alto desempeño% bajo desempeño
Uruguay4454234054622,8%30,2%
Chile4424364034662,6%28,8%
Costa Rica4244163874520,9%36,7%
Colombia4143993814321,1%43,9%
México4144083884530,5%41,8%
Brasil4094083774061,8%43,8%
Perú4063903824360,5%46,6%
Ecuador3933853664220,2%53,6%
Argentina3933893674031,2%48,8%
El Salvador3853663464010,2%61,3%
Rep. Dominicana3613463393790,0%69,3%
Paraguay3553523343520,1%69,4%
Guatemala3513373343690,0%75,6%
Promedio OCDE48246146350011,9%19,7%

El indicador más severo es la proporción de estudiantes de alto desempeño: apenas el 0,2 por ciento de los estudiantes ecuatorianos alcanza el nivel 5 o 6 en ciencias, lectura o matemáticas, frente al 11,9 por ciento del promedio OCDE. En el extremo opuesto, el 53,6 por ciento queda por debajo del nivel 2, el umbral que la OCDE considera desempeño básico, casi el triple del 19,7 por ciento que registra el promedio OCDE.

PISA 2025 incluyó por primera vez un dominio nuevo, resolución computacional de problemas, que mide la capacidad de resolver tareas con herramientas y prácticas computacionales (modelar, programar, depurar, interpretar datos) apoyada en la capacidad del estudiante para regular su propio aprendizaje.

Ecuador obtiene 422 puntos, todavía por debajo del promedio OCDE de 500, pero en su mejor posición relativa de los cuatro dominios: séptimo lugar de trece países de la región, por delante de Brasil, Argentina, El Salvador, República Dominicana, Guatemala y Paraguay, mientras que en ciencias, lectura y matemáticas ocupa el octavo o el noveno puesto.

La desigualdad más marcada de la región

La distancia entre estudiantes ecuatorianos de origen socioeconómico alto y bajo es la más pronunciada de América Latina explicada por nivel socioeconómico: el 20,4 por ciento de la varianza en el desempeño de ciencias en Ecuador se explica por el índice de estatus económico, social y cultural (ESCS) que usa la OCDE, frente al 11,6 por ciento del promedio OCDE y por encima de cualquier otro país de la región con dato publicado (Costa Rica no reporta esta cifra).

PaísVarianza explicada por NSE (ESCS)
República Dominicana10,4%
Chile11,4%
Argentina11,8%
México11,9%
Paraguay12,0%
Perú13,7%
El Salvador13,7%
Uruguay14,9%
Brasil15,9%
Guatemala17,1%
Colombia17,4%
Ecuador20,4%
Promedio OCDE11,6%

La brecha en puntos entre estudiantes aventajados y desaventajados es de 86 puntos, cifra similar a los 85 del promedio OCDE: la brecha absoluta es comparable, pero pesa proporcionalmente más sobre un puntaje general mucho más bajo. Solo el 9,1 por ciento de los estudiantes ecuatorianos en desventaja socioeconómica logra un desempeño alto pese a esa desventaja (los que la OCDE llama estudiantes resilientes), por debajo del 11,9 por ciento del promedio OCDE.

Ecuador aparece también, junto con Colombia, Guatemala, El Salvador y Perú, entre los países donde más de la mitad de los estudiantes en desventaja socioeconómica reporta privación social: falta de acceso a actividades de ocio, participación o estimulación cognitiva fuera del hogar.

Ecuador frente a la región en el uso de Claude IA

Sobre esa base escolar opera, hoy, el uso de Claude. Vale precisar el alcance del dato antes de leerlo: el Anthropic Economic Index mide conversaciones con Claude específicamente, no adopción de inteligencia artificial en general; Ecuador podría tener un perfil distinto si se contaran otros asistentes.

Ecuador ocupa el puesto 80 de 121 países en el índice de uso de Claude, con datos del periodo abril y mayo de 2026: por debajo de Uruguay, Chile, Costa Rica, Argentina, Panamá, Colombia, Perú y Brasil, y apenas por encima de Bolivia, Guatemala y Honduras.

El índice compara la participación de cada país en el uso total de Claude frente a su participación en la población en edad de trabajar: 1,0 equivale a un uso proporcional al tamaño de esa población, 2,0 significa el doble de lo que predeciría solo el tamaño poblacional. Ecuador registra 0,58, poco más de la mitad del promedio mundial.

PaísÍndice de usoPuesto (de 121)
Uruguay1,8933
Chile1,8434
Costa Rica1,5742
Argentina1,4845
Panamá1,2854
Colombia1,1855
Perú1,0557
Brasil0,9661
Rep. Dominicana0,6772
México0,6376
Paraguay0,5978
El Salvador0,5978
Ecuador0,5880
Bolivia0,5681
Guatemala0,3797
Honduras0,26105

Uruguay lidera la región con 1,89, y esa cifra premia a países de población pequeña, porque una fracción reducida de usuarios activos ya representa una proporción alta frente a su base poblacional. El puesto de Ecuador dice menos sobre el tamaño de su comunidad de usuarios que sobre la proporción de esa comunidad frente al total de ecuatorianos en edad de trabajar.

El sesgo académico que distingue a Ecuador

La diferencia más marcada entre Ecuador y el promedio mundial no está en cuánto se usa Claude, está en para qué. Del total de conversaciones clasificadas en Ecuador, el 38,64 por ciento corresponde a tareas académicas, frente al 16,45 por ciento del promedio mundial: más del doble. El uso personal cae a 22,73 por ciento, frente al 40,2 por ciento mundial, y el uso de trabajo queda en 38,63 por ciento, por debajo del 43,36 por ciento mundial. El patrón es compatible con al menos tres lecturas que el dato por sí solo no permite adjudicar: penetración temprana en universidades y posgrados, adopción empresarial todavía limitada, o ambas a la vez; el conjunto de datos es una fotografía de un solo periodo, sin serie histórica que muestre si la proporción crece o se achica.

El sesgo académico no es exclusivo de Ecuador. Perú (41,87 por ciento en tareas académicas) y Bolivia (43,26 por ciento) muestran el mismo patrón, y los tres países andinos contrastan con Brasil, donde el uso de trabajo llega a 57,35 por ciento y el académico baja a 11,52 por ciento, o con Uruguay, Chile y Argentina, donde el uso de trabajo se mantiene entre 45 y 48 por ciento y el personal entre 30 y 36 por ciento.

Qué hace la gente con Claude en Ecuador

Por categoría ocupacional, la conversación ecuatoriana se concentra en Computación y Matemáticas (24,63 por ciento), Instrucción Educativa y Bibliotecas (15,69 por ciento, un 23 por ciento por encima del promedio mundial) y Artes, Diseño y Medios (13,88 por ciento). La categoría más rezagada frente al promedio mundial es Ventas y Afines, con 6,48 por ciento frente a 9,14 por ciento mundial, casi un tercio por debajo.

Por tema de consulta, Creación de contenido (26,89 por ciento) y Educación y aprendizaje (24,73 por ciento) concentran más de la mitad de las conversaciones ecuatorianas, mientras que Investigación e inteligencia cae a 6,36 por ciento frente al 10,94 por ciento mundial. El entregable más común en Ecuador es el documento o informe, con 21,84 por ciento frente a 14,91 por ciento mundial, y el que menos aparece frente al promedio mundial es el consejo o recomendación, con 5,9 por ciento frente a 10,72 por ciento mundial.

La concentración dentro del país

El Anthropic Economic Index solo publica datos de tres provincias ecuatorianas, señal de que el resto no alcanza el volumen mínimo de conversaciones para reportarse. Pichincha concentra el 44,91 por ciento del uso nacional, Guayas el 26,25 por ciento y Azuay el 7,62 por ciento: Quito, Guayaquil y Cuenca explican casi el 79 por ciento del uso de Claude en el país. El informe PISA 2025, en este volumen, no desagrega por provincia, así que no puedo confirmar si la desigualdad educativa sigue el mismo patrón geográfico. Es una pregunta abierta, no un hallazgo.

Sobre el estilo de conversación, Ecuador reporta 50,62 por ciento de aumento (la persona conduce la tarea y usa a Claude como apoyo) y 49,38 por ciento de automatización (la persona delega la tarea completa), cercano al promedio mundial de 51,38 y 48,62 por ciento. Anthropic es explícito en que esta cifra describe el estilo de la conversación, no el resultado sobre el empleo: el conjunto de datos no tiene series de tiempo ni cifras de ingreso o empleo que permitan hablar de sustitución laboral.

Dos mediciones, un mismo país

El Anthropic Economic Index y PISA 2025 no pueden leerse como causa y efecto, y la razón es mecánica, no una advertencia genérica: PISA evaluó en 2025 a estudiantes nacidos en 2009 y 2010, que no llegarán a la universidad ni al mercado laboral antes de 2027 o 2028; el AEI describe conversaciones de usuarios de Claude, mayoritariamente adultos, durante abril y mayo de 2026. El resultado de PISA no pudo ser causado por un uso de Claude que todavía no existía cuando se tomó la prueba, y el uso de Claude en 2026 no puede explicar el aprendizaje acumulado de una cohorte que apenas empieza a usarlo. Cualquier lectura causal en cualquier dirección excede lo que las dos fuentes permiten sostener.

Lo que sí permite hacer la lectura conjunta es describir el terreno sobre el que va a operar la próxima cohorte, y el que ya opera la actual. El uso de Claude en Ecuador ya está concentrado en tareas académicas, con una participación más alta que el promedio mundial; la cohorte que en unos años llegará a la universidad y al primer empleo parte, según su primera medición PISA, de la base más débil y más desigual de la región. No es el mismo grupo de personas, pero es la misma trayectoria: el sistema que hoy produce estudiantes con el resultado más bajo de América Latina es el que en pocos años alimentará la fuerza laboral que las empresas ecuatorianas querrán capacitar en IA.

Qué hacer ahora

Acciones obvias

  • Diagnosticar el nivel real de comprensión lectora y razonamiento cuantitativo de la población objetivo antes de diseñar un programa de adopción de IA, en vez de asumir un piso homogéneo.
  • Medir la adopción por función de negocio, no solo de forma agregada: ventas, investigación de mercado y soporte a decisiones muestran hoy la participación más baja de Ecuador frente al promedio mundial.
  • Capacitar a los equipos de formación y desarrollo en cómo evaluar la brecha de habilidades base antes de entrenar en herramientas específicas.

Acciones no obvias

  • Diseñar el programa para llegar deliberadamente fuera de Pichincha, Guayas y Azuay: estas tres provincias concentran el 79 por ciento del uso de Claude, y un programa que solo siga la demanda actual replica esa concentración en vez de corregirla.
  • Priorizar el entrenamiento en resolución de problemas computacionales sobre generación de contenido: es el único dominio de PISA 2025 donde Ecuador mejora su posición relativa frente a la región, lo que sugiere una base comparativa más sólida ahí que en comprensión lectora o cálculo.
  • No dirigir el primer ciclo de adopción al segmento de mejor desempeño. El 0,2 por ciento que ya alcanza nivel alto en PISA no es el cuello de botella; el cuello de botella es el 53,6 por ciento que no alcanza el nivel básico.

Consecuencias de no decidir hoy

  • Un programa diseñado sobre el supuesto de una base homogénea sobreestima el retorno esperado y falla primero en el segmento mayoritario, el que no alcanza el desempeño básico.
  • La concentración geográfica actual del uso de Claude sigue reproduciendo, en el terreno de la IA, la misma desigualdad que PISA ya documenta en el sistema escolar.
  • Ecuador entra a su segunda edición de PISA en 2028 sin haber usado el diagnóstico de 2025 para orientar ninguna decisión de inversión educativa o corporativa, perdiendo el margen de tres años que separa una medición de la otra.

Para una organización ecuatoriana que diseña un programa de adaptación profesional y adopción tecnológica, la implicación no es solo de frecuencia de uso, es también de nivel de partida. Diseñar el programa sobre la base real, y no sobre el supuesto de una base homogénea, es la diferencia entre una adopción que cierra brecha y una que la reproduce.

Fuentes: Anthropic Economic Index, datos del periodo abril-mayo de 2026 (anthropic.com/economic-index); OCDE, PISA 2025 Results (Volume I), publicado en septiembre de 2026 (doi.org/10.1787/73451bc5-en).