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Lo digital supera a un formato o plataforma y representa un contexto híbrido y próximamente también en el metaverso, idóneo para ejecutar historias transversales en medios, buscando lograr experiencias y contactos efectivos, con grandes oportunidades de conexión entre marcas y audiencias, pensando más allá de los medios digitales

Mediante la utilización de vallas interactivas, vinculación con realidad aumentada, integración de datos para personalización de experiencias dentro de puntos de venta, anticipación de acciones y reacciones con analítica predictiva y más, quienes comprenden las posibilidades de la digitalización, logran resultados que para otros cada vez son más lejanos.

Nos hemos cegado ante los clientes, ante los medios y ante los formatos al pensar que una estrategia de comunicación digital requiere tan solo crear publicaciones y anuncios genéricos en diferentes plataformas.

La publicidad digital “tradicional”, definida como la serie de campañas gestionadas en diferentes medios como Facebook, Google, Youtube, Instagram, Twitter, Pinterest, TikTok u otros, enfocada netamente en alcanzar conversiones de venta de forma inmediata, pierden cada vez más su relevancia ante la limitada atención de consumidores y el bajo nivel creativo y técnico de ideación y ejecución de las mismas.

Ante el crecimiento cada vez más imponente de las suscripciones, que eliminan espacios publicitarios invasivos y el poco atractivo diferencial de la mayor parte de comunicación generada por empresas, gobiernos y emprendedores en estos medios digitales tradicionales, son cada vez menores las oportunidades para conseguir resultados “haciendo lo mismo” que todos.

¿Cómo generar experiencias digitales impactantes?

La solución es sencilla y compleja a la vez, ya que depende de la capacidad de una marca (y el enfoque de los responsables de la misma), para generar empatía con sus audiencias y clientes y en lugar de pensar en “campañas”, diseñar experiencias en contextos y momentos idóneos, que logren destacar a la marca y su propuesta de valor de todo el “ruido” mediático existente.

Estas experiencias deberán estar basadas en lograr impacto y conexión, colocando a la marca en la vida, rutina y momentos de nuestra audiencia, evocando emociones y participación que permitan contar con una continuidad lógica, siempre buscando hacer “match” con algún problema o deseo relevante de las personas a las que llegamos.

Para ello, se recomienda pensar en digital desde las oportunidades de contacto cercano y externas, explotando soportes y tecnologías disponibles, comenzando desde los recursos físicos, agregándoles elementos digitales para complementarlos.

Oportunidades para ir más allá de los medios digitales tradicionales

  • Impresión 3D para personalización, capacidad de creación, experiencias creativas, simplificación de producción.
  • Vía pública como oportunidad para sorprender e interactuar con usuarios, sea a través de experiencias complementadas con dispositivos móviles, interacción basada en automatización programada de estímulos y respuestas, complementación transaccional dentro de soportes.
  • Drones como elementos de experiencia de servicio, impacto visual, coreografías aéreas en activaciones, construcción de códigos visuales.
  • Realidad aumentada para materializar y llamar desde lo físico o móvil, nuevos contenidos, experiencias inmersivas, participativas y sociales.
  • Gamificación de transacciones, servicio, promociones, búsqueda de alternativas e inclusive de pago y entrega, incorporando elementos diferentes, divertidos y con beneficios no monetarios en el ciclo de experiencia.
  • Oportunidad, al sorprender positivamente a nuestra audiencia, medios y clientes, logrando ser y parecer diferentes, conectados y relevantes.
  • Vinculación de experiencias en medios propios, pagados, ganados y sociales, de forma estratégica, profesional y oportuna, dejando ser un anuncio más, un canva más, un intento más de venta, sino una suma integrada de oportunidades que complementan experiencias.
  • Generar iniciativas en escenarios disruptivos como NFT, mundos virtuales, monedas y fidelización cripto.

Planificar experiencias nos obliga a ir más allá de los formatos, diferenciándonos y conectándonos con nuestras audiencias cuando es idóneo hacerlo.

Retomemos los beneficios actualizados de aquellos medios y formatos tradicionales, directos y alternativos que al ser integrados a lo digital se convierten en superpoderes para marcas que superan lo tradicional y común, con inteligencia de datos en nuestro mundo híbrido.

Juan Pablo Del Alcázar Ponce